El Ayuntamiento de Granollers, consciente de la necesidad de la protección solar y anticipándose muchos años a la moda de los "refugios climáticos", se ocupó de ir dotando de zonas de sombra con velas de sombra a muchas de las escuelas públicas del municipio. L'Escola Joan Solans fue una de las beneficiarias de esta iniciativa. Estas velas no solo mejoran el confort de los alumnos durante los días soleados, sino que también contribuyen a crear un entorno más saludable y agradable para el aprendizaje y las actividades al aire libre.